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El Estrés Postraumático y la Terapia del EMDR Imprimeix Correu-e
miércoles, 29 junio 2005
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El Estrés Postraumático y la Terapia del EMDR
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EL ESTRÉS POSTRAUMATICO Y LA TERAPIA DEL EMDR

Lic. Guillermo Mattioli

Hay expresiones que cambian la historia de nuestra profesión. "Inconsciente" "doble vínculo", "indefensión aprendida", "homeostasis familiar" o "burn out" para no poner más que unos pocos ejemplos y pidiendo perdón a tantos otros. Cambian la historia de las ideas, suele decirse, basándose quizás en la ilusión de que las ideas son entelequies que flotan en el cosmos. Sin embargo es mucho más. Cuando nace una verdadera idea ya ha cambiado o está a punto de cambiar una determinada práctica social, que entonces provoca más cambios en un determinado contexto (un "discurso" vaya, ya puestos...). La palabra "autoestima", por ejemplo, surgida hace unos años se ha ido extendiendo y dejando su huella como una marca de origen en muchas expresiones alusivas a estados de ánimo hasta convertirse en moneda de cambio. Tener la autoestima "baja" o "alta", o "veo que no tienes ningún problema de autoestima" son enunciados que se ha convertido en una "seña de identidad". Feliz expresión esta última! Todos la usamos sin la menor obligación de haber leído la novela de Juan Goytisolo que la acuñó, ni tan solo la necesidad de saber que era el título.

Aunque todas las expresiones habrán sido la obra de alguien, no todas conservan el copyright que las hace inconfundibles. Recordemos el "pienso luego existo", "Dios ha muerto" o viniendo más a nuestro campo el "complejo de Edipo". Todas estas evocan al autor de manera automática. Otras, como la mencionada "autoestima" no lo evocan sino que circulan como un elemento natural de nuestro folklore profesional y social. Las hay que conservan todavía el glamour de su autor aunque que seguramente lo acabarán perdiendo, como aquella de la "inteligencia emocional" de la que me gustaría saber cuantos recuerdan el nombre del autor del libro que porta por título tan afortunada conjunción de palabras.

También ayuda mucho evidentemente que aparezca una propuesta de solución de aquello de que se trata, propuesta que puede ser muy concreta o tan abstrusa o ideal que deja al usuario con la impresión de que si pudiese hacer eso que le sugieren no le pasaría nada de lo que se queja. Una riada de literatura de autoayuda se nutre del manantial inaugurado por la idea de la autoestima (para continuar con nuestro ejemplo) ofreciendo toda una lista de consejos y métodos para el autoamor, en ese estilo tan típico de esa literatura que mezcla datos de toda clase, desde el Tao hasta la mecánica cuántica. El estrés postraumático es una expresión que reúne todas las características como para marcar una época. Tiene una larga prehistoria bajo el nombre de neurosis traumática, que incluye todos aquellos debates sobre el trauma y su valor etiológico que comenzaron con Freud y que todavía no han acabado. Como etiqueta acuñada, Trastorno por estrés postraumático, TEPT, es bastante reciente, aparece hacia los 80 en el DSM-III en el capítulo de los trastornos de ansiedad, aunque posteriormente han surgido dudas sobre como clasificarlo, dado que también se lo podría incluir bajo el de depresión mayor o también el de disociación. Finalmente, ha disparado una proliferación de métodos para tratarlo, basados tanto en los avances en psicología general como en los de las neurociencias.



Darrera actualització ( miércoles, 29 junio 2005 )