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ESTRÉS POSTRAUMÁTICO
Este trastorno aparece cuando la persona ha sufrido o ha sido
testigo de una agresión física o una amenaza para la vida de uno mismo
o de otra persona y cuando la reacción emocional experimentada implica
una respuesta intensa de miedo, horror o indefensión.
El trastorno se inicia inmediatamente después del trauma.
Estresores que pueden provocarlo : violación, acoso sexual,
agresión física, enterarse de una desgracia, amenaza con arma,
accidente de tráfico, presenciar una agresión, abusos físicos en la
infancia, etc.
Síntomas : las víctima suelen revivir intensamente la
agresión sufrida o la experiencia vivida en forma de pesadillas y de
imágenes y recuerdos constantes e involuntarios, evitan o se escapan de
los lugares o situaciones asociados al hecho traumático e incluso
rechazan pensar voluntariamente y dialogar con sus seres queridos sobre
lo ocurrido, y tienen una respuesta de sobresalto exagerada, que se
manifiesta en dificultades de concentración, irritabilidad y problemas
para conciliar el sueño.
En las víctimas de un suceso intenso negativo, el grado de gravedad
del trastorno de estrés postraumático es relativamente independiente
del tipo de agresión sufrido, quizá porque la percepción de la amenaza
es un mejor predictor de este cuadro clínico que la amenaza misma
(Echeburúa y Corral).
Los síntomas pueden remitir o cronificarse dependiendo de la
existencia de una trastorno psicopatológico previo, la percepción de
control de los sucesos negativos, la intensidad y gravedad de los
estresores, la presencia temprana de síntomas disociativos y el apoyo
psicológico y social recibidos durante y después del trauma.
Tratamiento : Intervención psicológica utilizando diferentes
técnicas dependiendo de la personalidad del paciente, y a veces también
farmacológica.
Una de las técnicas psicológicas mas adecuadas en este tipo de trastorno es la de EMDR
Una intervención adecuada puede evitar que el trauma se cronifique.
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