|
FOBIA SOCIAL
Las fobias sociales pueden referirse a situaciones concretas (comer
o hablar en público, asistir a fiestas, iniciar y mantener
conversaciones, iniciar nuevas relaciones…) o bien presentarse de forma
generalizada en casi cualquier situación social e incluso en pequeños
grupos y con conocidos.
En principio, la ansiedad social podría considerarse como una
capacidad normal e incluso útil que nos ayudaría a adaptarnos al
entorno social y relacional. Sin embargo, cuando esta ansiedad es muy
intensa (sudor, temblor, taquicardia, ruborización) o bien no se
extingue con la familiarización, entonces estamos ante una conducta de
fobia social.
La fobia social y la baja autoestima se realimentan mutuamente.
Puede iniciarse en la infancia con timidez e introversión y
continuar en la vida adulta evitando situaciones sociales por temor o
vergüenza, con lo que se perpetuaría la situación.
Los padres que potencian la autoestima de sus hijos y les enseñan a autoafirmarse hacen prevención de la fobia social.
Las personas que la padecen pueden realizar un tratamiento psicológico, con el que mejorar sustancialmente su calidad de vida.
|