|
¿Qué nos confunde? … ¿Qué nos desborda en más ocasiones de las
que nos gustaría?... ¿Qué nos inmoviliza?... ¿Qué idea ocupa demasiado
de nuestro tiempo?...
A lo largo de nuestra educación formal o cotidiana, recibimos poca
o rudimentaria formación que nos sirva de guía para saber cómo convivir
armónicamente con nuestras emociones, y con las de los demás. A pesar
de estar en la entrada de un nuevo milenio y de pertenecer a una
cultura desarrollada, siguen existiendo grandes déficits respecto a la
importancia dada a los sentimientos y a las emociones en comparación
con el desarrollo alcanzado en lo técnico y racional. Dicho
desequilibrio afecta a nuestras vidas cotidianas produciendo una
sensación de vacío o inestabilidad.
Desde Centro Adala de Psicología y Psicoterapia te invitamos a
vivir un cambio a través de una relación psicoterapéutica para promover
el desarrollo, la maduración y la capacidad de funcionar mejor y
enfrentar la vida de manera más adecuada. Los factores psicológicos son importantes en la aparición de enfermedades.
A través de la psicoterapia, intentamos propiciar una
mejor apreciación y expresión de los recursos latentes en el individuo,
y su uso más funcional.
El espacio psicoterapéutico permite al cliente conocerse más a sí
mismo y comenzar a reconocer sus emociones, abriéndose a lo que sucede
en él y adquiriendo la capacidad de percibir sentimientos que antes
podía haber negado o rechazado.
A medida que aprende a escucharse también comienza a aceptarse,
captando con más precisión sus propios contenidos, evaluándose menos y
aceptándose más, para alcanzar una mayor coherencia y mostrarse más
abiertamente como es. Al propiciarse estos cambios psicológicos, que le
permiten profundizar en su autopercepción y su autoaceptación y
volverse más abierto, mejora su autoestima y su cohesión interna,
facilitándole una mejor proyección de futuro.
|